
Reseña #86
Autor: Jill Hathaway
Título: Sylvia
Saga: Slide #1
Nº de Páginas: 290
Editorial: B de BLOK
ISBN: 9788493924249
Precio: 14 €
Página oficial
Sylvia Bell está segura de una cosa: Sophie, la amiga de su hermana, no se suicidó. Fue asesinada.
Sylvia lo sabe porque ella estaba ahí. Todo el
mundo cree que sufre de narcolepsia, pero de eso nada: durante esos instantes
en que pierde el sentido, Sylvia se desliza dentro de la consciencia de otra
persona. Es así como ha visto a su hermana copiar en un examen de mates, o a su
profesor tomarse un trago antes de dar clase. Pero nada podía prepararla para
el momento en que se encuentra en la mente
de alguien que sujeta un cuchillo ante el cuerpo
destrozado de Sophie.
Sylvia quisiera contarlo, pero ¿quién le creería?
Envuelta en una peligrosa maraña de secretos y mentiras, tiene que descubrir al
asesino antes de que éste ataque de nuevo.
Lo primero que
tengo que decir es que la verdad no me llamaba nada el libro, y por sus
sinopsis me recordaba a otros que ya he leído. Mis expectativas no era para
nada altas y puede ser por esa razón por lo que me ha sorprendido y para bien.
La historia que
nos cuenta se centra en el misterio y en el pavor que suscita que haya muertes
a tu alrededor, que la vida de tus seres
queridos corra peligro y la impotencia de saber que podrías hacer algo pero
estas atada de manos y pies. Eso es lo que le suceda a Sylvia una muchacha con
un peculiar don o maldición, según se mire, que le permite deslizarse dentro de
la gente, aunque en apariencia la hayan diagnosticad narcolepsia. En uno de
esos extraños y paranormales episodios se encuentra con la escena de un crimen.
La persona en la que se ha deslizado parece ser el asesino. Pero en este caso
no tiene ninguna pista de quien puede ser. Sylvia tendrá que enfrentarse a la
muerte, al amor, a la amistad, a su familia y a los recuerdos de un pasado que
persiguen a su familia.
La verdad no es
un tema original, en la literatura ya se ha dado aquellos que poseen la
capacidad de “deslizarse” en otras personas, pero la autora ha conseguido darle
un punto de vista un tanto diferente sobre todo por la trama que se da en la
historia, y es que es tiene un argumento con mucha intriga y misterio, sin ninguna duda
es algo que logra desde la primera página. En cuanto al personaje principal,
Sylvia, una chica que intenta llevar una vida todo lo normal que puede, desde
el principio salta a la vista que su vida no es nada fácil ni normal, tiene que tener
mucho cuidado, tiene que mantenerse alerta constantemente y por supuesto ni se
le ocurre contar su secreto, ya que cualquiera puede pensar que esta loca, ni siquiera a su mejor amigo, Rollins, un chicho
que despertó mi simpatía desde el comienzo, aunque también tengo que decir que
hubo algún momento en el que dude de él, y es que el hecho no saber quién es el
asesino te hace desconfiar de cualquier persona que esté cerca de Sylvia. Hasta
dudar de ese chico apuesto y nuevo que comparte su tiempo cada vez con más frecuencia
a lo largo de la novela con la protagonista y que parecen tener muchas cosas en
común con ella y que sin saberlos esa cosas que les unen serán decisivas para
el desarrollo de la historia.
El ritmo es ágil
y ameno, un libro que se lee en un suspiro, y que te mantiene ojo avizor para
desentrañar el misterio, el asesino. Me enganchó sin darme cuenta, pues iba
pensado que no me iba a gustar nada y de un momento a otro las páginas volaban para
“deslizarme” en la historia y formar parte de ella, intentar desvelar los
secretos del pasado relacionados con la familia de Sylvia y que tiene una
importancia singular en hechos acontecidos, tratar de entender no solo los enigmas si no
también al amor que se entreteje a lo largo del libro, ya que es algo que de
repente invade la vida de Sylvia y por
el que también tendrá que confiar y decidir ¿pero en quien confiar y puede depositar su amor cuando todos
pueden ser el asesino? Las piezas del puzle encajan pero no será hasta
prácticamente el final. Narrado en primera persona por Sylvia, nos ayuda a
entender la angustia que la persigue y la atenaza el corazón por el constante
peligro que acecha y la impotencia de saber que ella por tener un don especial
podría hacer algo y sin embargo las emociones, los sentimientos y los secretos
las dejan “ciega”. Con un final que me dejó con ganas de saber que más puede
pasar después de todo por lo que han pasado. Pero algo que a mi parecer fallo
fue la traducción, ya que en algunas ocasiones y en ciertas expresiones daban
la impresión de no estar pulidas del todo. Pero aun y así es un libro que me
sorprendió como he dicho más arriba.
Un libro en el que
muchos son los elementos que le componen entre ellos el principal el misterio,
pero también el amor por la familia, por los amigos, por alguien especial,
miedo a lo desconocido, a no encajar y que nadie te acepte como eres de verdad.
Jill Hathaway vive cerca de De Moines, Iowa, con su marido y su hija. Se graduó en la Universidad Northern Iowa tras estudiar Educación y obtuvo una maestría en Literatura de la Universidad del Estado de Iowa. Es profesora de Lengua en un instituto y dicta cursos de Humanidades en el Community Collage de Des Moines.
Gracias a B de Blok por el ejamplar



