16 julio 2013

Reseña #211: Encerrados en la casa de atrás - Sharon Dogar

     ¡Hola holita burbujitas! ¿cómo se os presenta la semana? yo estoy pegada literalmente al ventilador y muy aplanada la verdad jaja. Bueno hoy os traigo un libro de esos que te remueven por dentro y no quedas indiferente, espero que os animes y que los disfrutéis, feliz día!! =)
encerrados en la casa de atras-sharon dogar-9788444148847Reseña #211
Autor: Sharon Dogar
Título: Encerrados en la casa de atrás
Saga: Autoconclusivo
Nº de Páginas: 368
Editorial: Everest
ISBN: 9788444148847
Precio: 14,95 €



La impactante historia del chico que amó a Ana Frank.

La historia narra una serie de hechos que tuvieron lugar entre julio de 1942 y mayo de 1945, contados desde el punto de vista de Peter van Pels, uno de los ocupantes del Anexo en el que vivió durante unos dos años la familia de Peter, acogida por la familia de Ana Frank, la cual reflejó en su diario la vida en dicho refugio.

¿Convivir con Ana día tras día mientras ella escribe tan apasionadamente su diario?
¿Existir en un mundo secreto dentro de otro mundo en guerra… vivir en el interior mientras todo muere en el exterior?
Peter Van Pels y su familia han perdido su país, su hogar y su libertad; ya solo les queda luchar con todas sus fuerzas para no perder la vida.
Mira a través de los ojos de Peter
Él también tiene una historia que contar
     Cuando te enfrentas ante un libro como éste, con esta temática, sabes que sus palabras te llegaran al corazón, que te conmoverán de una forma especial que no lo hacen otros libros. Encerrados en el casa de atrás nos presenta la historia de un chico judío en la Segunda Guerra Mundial, de un chico que convivió con Ana Frank.

De jongen in het Achterhuis     El protagonista de esta historia es Peter van Pels, un chico con sueños y esperanzas, como todos, hasta el estallido de la guerra. Tiene que abandonar su libertad para poder sobrevivir y es así como le conocemos al comienzo del libro, triste, apagado, pesimista pero con una rabia interior que prende en todo su ser, y sin embargo no puede hacer nada encerrado en el anexo, junto a ocho personas, que preguntarse el por qué, la causa de todo, de la injusticia, de la vida, de la muerte… un personaje joven que tiene que madurar a la fuerza, que observa a su alrededor y que en el fondo de su corazón, a pesar de que no quiera creer sabe que alguien le escucha. 

     En la novela aparecen todos las personas que permanecieron en el anexo y que también conocemos en El Diario de Ana Frank, como Auguste y Hermann van Pels, padres de Peter, o Fritz Pfeffer, o Edith y Margot Frank y en especial Otto Frank quien comparte con Peter el dolor y muchas reflexiones sobre el odio, el miedo y el valor al igual que Ana Frank a la que quiere, la que le enseña el poder y el valor de las palabras, con la que se da cuenta de que lo que les ha tocado vivir cambia para siempre a las personas sacando lo peor y lo mejor de ellas

     Cuando comienza a convivir en el anexo la relación con la mayoría se limita a las escasa interacciones en comidas y reuniones, en un aire lleno de temor, pero también en el que sus compañeros intentan sobrellevarlo riendo a cada momento que pueden aunque este presente el desesperanzador terror. En cuanto a su relación con Ana, no empieza con muy bien pie, la considera una niña insoportable, insistente e infantil pero el día a día, durante mucho tiempo hacen que comparta con ella más de lo que él puede llegar a imaginar, más de lo que se puede esperar en una situación así. Hablarán, reirán, se descubrirán y serán conscientes de la fuerza que les une, de que no se puede sobrevalorar nada, de la injusticia, pero también comparten el amor, la amistad, la necesidad de saber que tienen a alguien que les entiende y que siempre está ahí, una relación que cuaja día a día. 
Ana habla y habla y habla, no calla ni cuando mis manos recorren su rostro o tocan su cabello. Me encanta sentir sus rizos en los dedos. Me encanta lo que me rodea. […]
-¡Es fantástico! –exclamo.
-Es que tú haces que me sienta fantásticamente.
-¡Venga! Lo que hace que te sientas así es escribir.
Ana se queda mirándome, con esos ojos tan perspicaces.
-No, Peter –dice pensativa-. A veces las palabras llegan después de los sentimientos. 
Annexed     En la primera parte de la novela descubrimos la convivencia en el anexo durante mese en los que la incertidumbre es el pan de cada día, la incertidumbre de no saber, de cuándo ocurrirá, de y si ocurrirá, de por qué, de el final, cada día está perfectamente señalado como fechas en un calendario. En la segunda parte, nos encontramos en los campos y es ahí donde se pierda la noción del tiempo, la noche y el día llegan a confundirse, transmitiéndote esa falta de identidad en el lugar y en el tiempo, en las personas
No lo sabía.
No sabía que una cama debajo de un desván era un lujo. No sabía que llorar por algo, como yo llorba por mi libertad, era una bendición y un milagro.
Aquí en el campo no hay sentimientos. Solo minutos que transcurren, pasos detrás de pasos, barro, estar de pie, aferrar siempre la cuchara para que no te la roben. Ni siquiera puedes llorar por otros. Estas demasiado ocupado asegurándote de no caer tú. 
     Poner palabras a los sentimientos de un chico que sufrió una guerra conlleva un gran merito pero hacerlo como lo hace Sharon Dogar demuestra una sensibilidad especial. Peter nos relata su historia con una voz desgarradora, llena de sufrimiento y de esperanza, de verdades a las que se llega en situaciones extremas, de palabras llenas de sentimientos, palabras que te remueven por dentro, a las que nadie puede quedar indiferente, sentimientos que despiertan en el interior y que te hacen estar cerca de Peter o de Ana, de todas las personas que sufrieron, de la impotencia y de perder el derecho a ser persona. 

Encerados en la casa de atrás es un libro de sentimientos, de reflexiones y de valorar aquellas cosas de las que no somos conscientes hasta que las perdemos, un libro para abrir los ojos del alma y mirar al ser humano como un hacedor de cualquier cosa que se proponga.

La autora:
Sharon Dogar es una psicoterapeuta infantil que vive en Oxford, Inglaterra, con su familia. Descubrió Ana Frank cuando era pequeña y lo redescubrió recientemente, cuando su hija empezó a leerlo. Mientras investigaba para escribir este libro, pasó muchas horas empapándose de la atmósfera del Anexo. Esta es su tercera novela para jóvenes.

Gracias a Everest por el ejemplar.

6 comentarios:

••I♥[Dolo]♥I•• dijo...

Hola!
La verdad es que tiene una pinta increíble.
Un beso.

Bells dijo...

Hola
me gusta que los libros me hagan reflexionar así que me lo apunto
un beso

Perdida dijo...

A mi Encerrados en la casa de atrás me gustó muchísimo, sus personajes me llegaron al corazón y aun más siendo reales T_T

Nos leemos, un abrazo :3

Sofia dijo...

Hola :) Pues a mi este libro me llama mucho, porque todo el tema de los nazis y de lo que se vivió en esa época me gusta conocerlo. Espero que a mi también me llegue tanto como a ti.
Un besito.

Ani dijo...

Sabes que estoy deseando leer este libro *.* Y con todo lo que cuentas sobre él me das aún más ganas de hacerlo xD Si es que no puede ser.


Muy buena reseña, como siempre :D Un besoteeeeeeeeee.

Vir dijo...

Ainss ya lo tengo n la estantería esperándome y seguramente para agosto lo lea que le tengo unas ganas tremendas :D

Me han gustado mucho las citas :) Pero jooo sé que voy a llorar mucho mucho con este libro :'(

Un beso!