¡Hola! ¿Qué tal ha ido esta semana? Yo puedo decir que tengo la suerte de tener este puente y aunque tengo mucho que estudiar, no viene mal un descanso de vez en cuando ^^. Hoy os traigo la reseña de una lectura muy especial. Que os animo a introduciros entre sus páginas. Un saludito y feliz fin de semana.
Reseña #143
Autor: Raquel Martos
Título: Los besos no se gastan
Saga: Autoconclusivo
Nº de Páginas: 282
Editorial: Espasa
ISBN: 9788467038835
Precio: 18,90€
Esta historia, que no es de princesas, comienza en aquella España setentera con dos cadenas de televisión, casi siempre en blanco y negro. Esa época en la que para vivir una aventura sólo había que bajar a la calle con el bocadillo.
En aquel tiempo tan lejano y no siempre tan feliz, Lucía, con el pelo a trasquilones, y Eva, a la que le encanta comerse crudas las judías verdes, tienen siete años y están forjando una amistad inquebrantable.
Más de treinta años después, Lucía es una implacable directora de recursos humanos que no sabe enamorarse. Eva, al borde de los cuarenta, es una actriz retirada que está hechizada por su hija Lola y atrapada en un matrimonio roto.
Lucía no puede imaginar que Eva le va a pedir el favor más importante de su vida.
No sé qué me esperaba cuando comencé a leer este libro. Tenía una idea totalmente distinta. Pensé que iba a pasar como un libro más, que te ríes, te gusta la historia pero no va más allá. Pero no ha sido así. Me ha sorprendido muchísimo y puedo decir que ha pasado a ser uno de mis favoritos.
Como protagonistas, tenemos a dos mujeres, totalmente distintas, opuestas entre sí. Lucía, dicharachera, con carácter, valiente y echada para delante. Eva es todo lo contrario, tímida e indecisa, insegura como ella misma. Además, está casada con Raúl, un matrimonio que se deshace con cada minuto que pasa y una hija a la que adora, Lola. Esta historia no va sobre una o la otra, sobre si una está casada y la otra no, va sobre lo que es una verdadera amistad.
La narración se desarrolla en primera persona, que se irá turnando entre las dos protagonistas. Indicándonos a cada cambio de narrador, el nombre de ella y el lugar y hora donde se encuentra. No es una narración lineal, va pegando saltos en el tiempo. Además de que en los capítulos va intercalando uno sobre su vida en el presente y otro sobre la vida en el pasado. Desde que eran niñas hasta ese momento crucial en sus vidas. Y en el presente, desde que se reencuentran hasta el final de la historia. ¿Qué tiene de positivo esto? Que la narración sea por ambas partes, nos da una perspectiva amplia, de cómo piensa cada una y como siente cada una cada situación que se les presente. Que nos narre el presente y el pasado es un gran punto positivo. ¿Por qué? Porque podremos conocer como se ha forjado esa amistad, las aventuras que han vivido, las peleas, los primeros amores, los amigos, los que han conocido, los que se han ido,... Hasta dar con el punto de por qué se separaron. Ambos puntos de vista harán que nos metamos de lleno en la historia, y para nada, cómo algunos podéis pensar, nos hace que nos perdamos. No. Todo está bien marcado, no hay punto para la pérdida.
En resumen, un libro realista allá donde los allá. Basada en una amistad fraguada a corta edad, que con los años se ha fortalecido, y aunque la separación de ambas haya sido de un par de años, no ha podido romperse. Aprender a disfrutar de la vida. A cómo sin darnos cuenta, podemos encontrar aquéllo que andábamos buscando. Una historia preciosa, emotiva. Con unas protagonistas fuertes y únicas. Un libro que os recomiendo. No dudéis en leerlo. Aunque os advierto de que yo al menos, a la mitad del libro ya sabía por dónde iban a ir la historia. Y recordad: Los besos no se gastan...
La autora:
Gracias a Espasa por el ejemplar


